El italiano de HRT pilotó su coche demasiado brusco por encima de los bordillos, por lo que automáticamente el motor dijo basta Cuando Liuzzi tenia su coche aparcado a un lado, los comisarios le ayudaron a apartarlo. Allí se vio a un a un comisario como era arrollado por su propio compañero, que no quiso parar...