Tragedia al buen estilo de Shakespeare sobre el asfalto de Silverstone. Los Pirelli se han erigido en protagonistas sumamente inesperados. Con cuatro episodios en los que los neumáticos traseros izquierdos de distintos monoplazas saltaban por los aires, la carrera pendió de un hilo, ese que separe la realidad de la pura imaginación. Nico Rosberg consiguió apuntarse la segunda en su cuenta y Fernando tiró de épica y adivinación para sumar un nuevo podio y recortar 15 puntos a un Sebastian Vettel que se vio gafado.
Ya en la arrancada Felipe Massa hizo una clara declaración de intenciones, subiendo posiciones de manera estelar y ocupando el quinto puesto antes de completar el primer giro. A Fernando, en cambio, le tocaba lidiar por su novena posición con los dos McLaren y Vettel intentaba presionar a un Hamilton que encadenaba varias vueltas rápidas consecutivas.
Pero la tragedia comenzaba la función. El neumático trasero izquierdo del piloto británico de Mercedes se deshilachaba y le hacía perder posiciones, dañando su fondo plano. La victoria se diluía entre las ilusiones de los aficionados que abarrotaban las gradas de Silverstone. Pero no todo acababa ahí, dos giros más tarde era el neumático de Felipe Massa el que aumentaba la tragedia y los equipos comenzaban a negar desde el muro de boxes y hacían entrar a pilotos como Alonso y Webber.
Y otras dos vueltas más tarde, el tercer capítulo del drama se vivía en el Toro Rosso de Vergne, que reventaba su neumático duro trasero izquierdo. El coche de seguridad era sacado por Charlie Whiting y las manos en la cabeza teñían de gris el domingo británico. La preocupación era alta y la incertidumbre de quién sería el siguiente rondaba entre las gradas de Silverstone. Tras cinco vueltas en las que se intentaba limpiar los restos que había dejado el francés, el coche de seguridad se marchaba.
Las tragedias no tienen finales esperados y en Red Bull recibieron el golpe a contrapié. Vettel comenzaba a perder potencia en su propulsor y el RB9 del alemán se paraba en la recta de meta, pegado a los boxes, con el alma en los pies. La fortuna baraja las cartas a su antojo y no siempre favorecen a los mismos. El Safety Car volvía a hacer su aparición y en Ferrari jugaban sus opciones.
Cuando en casa de Pirelli esperaban que todo hubiera acabado para ellos, Sergio Pérez sufría un nuevo reventón, tras el vivido en la mañana del sábado por el mexicano. Alonso evitaba la colisión por milímetros, lanzándose a tumba abierta hacia un podio que él mismo había predicho pero en el que pocos, o casi nadie, confiaban. El genio español tiraba de frescura de neumáticos y de manos hábiles para dejar atrás a cinco coches en siete vueltas y acompañaba a un guerrillero Webber y a un pletórico Rosberg en el renovado podio inglés.
La tragedia termina con sabor dulce para la afición española, y la sonrisa blanca y rubia de Nico Rosberg volvía a brillar impecable, triunfadora. El alemán se está confirmando esta temporada y la lucha por el Mundial se presenta cerrada e ilusionante. No hay tiempo para descansar, la batalla continúa, los ecos de leyenda esperan en Germania.
Carrera (GP de Gran Bretaña, 30/9/13)
Pos. Piloto Equipo Gap
1. N. Rosberg Mercedes 52 vueltas
2. M. Webber Red Bull +0.7
3. F. Alonso Ferrari +7.1
4. L. Hamilton Mercedes +7.7
5. K. Räikkönen Lotus +11.2
6. F. Massa Ferrari +14.5
7. A. Sutil Force India +16.3
8. D. Ricciardo Toro Rosso +16.5
9. P. Di Resta Force India +17.9
10. N. Hülkenberg Sauber +19.7
11. P. Maldonado Williams +21.1
12. V. Bottas Williams +25.0
13. J. Button McLaren +25.9
14. E. Gutiérrez Sauber +26.2
15. C. Pic Caterham +31.6
16. J. Bianchi Marussia +36.0
17. M. Chilton Marussia +1:07.6
18. G. Van der Garde Caterham +1:07.7
Abandonos:
R. Grosjean Lotus 51 vueltas
S. Pérez McLaren 46
S. Vettel Red Bull 41
J. Vergne Toro Rosso 35