Webber anunció que su hombro no estaba roto, y ni Red Bull Racing ni Christian Horner, sabían de lo sucedido. Sólo su entrenador personal Roger Cleary y el doctor de la FIA Gary Hart Stein sabían de la lesión.
Webber corrió en Japón y Corea del Sur con inyecciones de cortisona. El australiano no cree que este percance le privara del título.