Ferrari vuelve a tener un problema dentro de su propio garaje. Lewis Hamilton y Charles Leclerc protagonizaron un nuevo enfrentamiento durante el Gran Premio de México, en una batalla por el liderato que terminó perjudicando a ambos y abrió un nuevo frente en la estructura de Maranello.
El incidente llegó en la primera vuelta, cuando los dos monoplazas italianos lucharon hasta el límite por mantener la primera posición. Tras rodar en paralelo en las primeras curvas, ambos se salieron de la pista en la frenada de la curva cuatro. Leclerc consiguió reincorporarse por delante, mientras Hamilton perdió terreno y Max Verstappen aprovechó la situación para colocarse entre los Ferrari. El monegasco recibió una sanción de cinco segundos por obtener ventaja al abandonar los límites de la pista y terminó cuarto, mientras Hamilton rescató la segunda posición.
La situación provocó el enfado del británico, que consideró que Ferrari había dejado escapar una posible victoria y un doblete. “Tenemos que tener conversaciones serias”, afirmó tras la carrera, reclamando una mayor claridad en las normas de enfrentamiento entre compañeros. Tampoco Frédéric Vasseur ocultó su frustración. El responsable de Ferrari calificó lo sucedido como una falta de respeto hacia la marca y los trabajadores del equipo, y confirmó que hablaría con ambos pilotos para evitar que se repitieran situaciones similares.
Sin embargo, el episodio mexicano no es aislado. Los dos pilotos ya habían protagonizado otros enfrentamientos durante la temporada, especialmente en Monza, donde también comprometieron sus opciones de conseguir un buen resultado. Con el Gran Premio de Brasil en el horizonte, Ferrari tendrá que gestionar una rivalidad que amenaza con convertirse en uno de sus principales problemas. La velocidad de sus dos pilotos no está en duda, pero Maranello necesita que esa competitividad juegue a favor del equipo y no termine convirtiéndose en su mayor obstáculo.
