La carrera de Brasil, penúltima cita de la temporada, puede dejar sentenciado el campeonato a favor de Fernando Alonso, aunque los resultados de la clasificación de ayer no invitan excesivamente al optimismo.
La carrera de Yeongam le puso al frente del Mundial y le entregó para Brasil la primera opción al título. El vuelco llamó a la euforia y al asturiano le rodeó un clamor de optimismo, un mar de cálculos que le ponían campeón ya esta tarde. Todo puede pasar aún.
Interlagos es un circuito que tradicionalmente se le da bien a Alonso, aunque nunca ha conseguido allí la victoria y sólo ganar hoy le allanaría el camino al título por anticipado. Alonso estuvo en el podio en cinco ocasiones (dos segundos y tres terceros puestos), incluidas las dos en las que ganó el campeonato: tercero en 2005 y segundo en 2006. En 2001, el año de su debut con Minardi, y la pasada campaña, la de su despedida de Renault, firmó sus dos abandonos en el circuito brasileño.
Lo de ayer no estaba previsto. El alemán Nico Hulkenberg, puso patas arriba la parrilla y se colocó en la pole con su Williams. Buena actuación por parte del equipo para ponerle los neumáticos de seco una vuelta antes que al resto de pilotos. Fundamental para conseguir más temperatura, y donde esta temporada Ferrari tiene su caballo de batalla. Completó además una vuelta perfecta y se situó al frente del pelotón con ¡un segundo! de ventaja sobre Vettel. Sorpresa y de las gordas.
La carrera de hoy en Interlagos será la de ir haciendo cuentas, calculadora en mano....