El nuevo campeón de la Fórmula E Pascal Wehrlein se la ha jurado (de nuevo) a otro múltiple campeón de la categoría, al portugués António Felix da Costa. En la segunda carrera en el ExCel, la última de la temporada donde se decidía el título de pilotos y el de constructores, saltaron chispas para acabar esta temporada.
Wehrlein sólo tenía que quedar por delante de Jake Dennis, cosa que estaba muy a favor ya que el de Andretti salía 16º y apenas podía progresar en el pelotón. Jaguar tenía su duelo vs Porsche por el campeonato de equipos (dado que Porsche ya era campeona de fabricantes precisamente por la suma de sus éxitos y los de Andretti). Y da Costa, ‘cumpliendo órdenes’, fue a por los Porsche.
Quitarse de en medio a Nico Müller fue más bien tarea de Mitch Evans, pero el portugués sacó las garras contra Wehrlein, su compañero de equipo hasta la pasada temporada en Porsche. Ambos estuvieron luchando a brazo partido, en más de una ocasión cruzando la línea de lo legal y lo lógico en competición de primer nivel. Da Costa llegó a frenar a Wehrlein para le que le pasaran los Citroën de Cassidy y Vergne, los Envision de Buemi y Eriksson, Pepe Martí en el Cupra…y Dennis, quien por algunas vueltas estaba virtualmente rozando el título.
Irónicamente, la jugada de da Costa fue la que desencadenó que Wehrlein fuera campeón, ya que tratando de adelantar este a Dennis hizo trompear a Eriksson y los tres cayeron en la clasificación, con Dennis además atrapado en el muro. Para el portugués, aunque se pasara de ‘sucio’ en pista, había molestado a Wehrlein, le había complicado la carrera… y al no puntuar ningún Porsche, Jaguar TCS sería campeón de equipos con el cuarto puesto de Evans. De hecho, si Evans hubiera ganado, con ese resultado hubiera sido campeón, pero no pudo alcanzar ni a los Mahindra ni al ganador Taylor Barnard.

“Me acordaré de esta”, decía Wehrlein tras la carrera. Y es que no es ningún secreto que el alemán, que ya tiene un historial de ser algo conflictivo, tiene una mala relación con da Costa a raíz de un incidente entre ambos en el pasado. Al final de la carrera no paró de despotricar contra el portugués, prácticamente sin ni siquiera mencionar el hecho de que acababa de lograr otro título mundial de nuevo junto a Porsche (precisamente batiendo a da Costa).
En los tres años que compartieron equipo en Porsche, Wehrlein acabó por delante de da Costa: además de su 23/24 en el que fue campeón, en 22/23 Wehrlein fue 4º y da Costa 9º mientras que en 24/25 el alemán fue tercero, dos puestos por delante del luso - este decidió salir del equipo precisamente por el ambiente. Como resultado, Jaguar pudo tener a uno de los pilotos mejor valorados de la categoría, uno que les ha dado un campeonato de equipos este año y que se convertirá de facto en el piloto líder después de que Mitch Evans, después de diez años, se marche rumbo a Opel (quienes reemplazan a DS con un equipo 100% Stellantis en vez de ser DS Penske) junto a Théo Pourchaire.
La guerra entre Wehrlein y da Costa, de seguro, proseguirá la próxima temporada con la llegada de los Gen4. Da Costa tendrá a un nuevo compañero de equipo, pero no precisamente debutante: y es que Stoffel Vandoorne (a falta de ser confirmado oficialmente) ascenderá de reserva a titular para retornar a la categoría.