Bridgestone muestra los neumáticos que utilizarán los Fórmula E Gen4 a partir de esta temporada 2026/2027

La gama Potenza vuelve a un monoplaza de primer nivel FIA, mientras que los Potenza Gen4 Typhoon serán los de lluvia

Bridgestone muestra los neumáticos que utilizarán los Fórmula E Gen4 a partir de esta temporada 2026/2027

David Durán

Fotos: Bridgestone

Ya es oficial: Bridgestone regresa a los monoplazas FIA de primer nivel - 16 años después de su última carrera como suministrador en Fórmula 1 - tras cerrar un acuerdo de exclusividad como proveedor del Campeonato Mundial ABB FIA de Fórmula E a partir de la temporada 2026/2027. La compañía japonesa toma el relevo de Hankook en un momento de profunda inflexión técnica, coincidiendo con el debut de la cuarta generación de monoplazas (GEN4). 


Las cifras que maneja la categoría eléctrica para la era GEN4 no son moco de pavo. Con una potencia máxima de 600 kW (815 CV), una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 1,8 segundos, una velocidad punta de 335 km/h y tracción total activa permanente, el nuevo monoplaza redefine los parámetros de estrés mecánico vistos hasta la fecha con las versiones anteriores.


La firma nipona ha desarrollado la especificación Potenza Gen4, acompañada por la variante Typhoon Tyre destinada a condiciones de lluvia extrema, un compuesto específico concebido para evitar el aquaplaning cuando la tracción integral descarga el torrente de par motor sobre el asfalto, a partir de esta temporada 2026/2027 mezclando circuitos urbanos con trazados históricos como Zandvoort, Jarama o Brands Hatch.



Para la cúpula directiva encabezada por Yasuhiro Morita, la inversión en la Fórmula E actúa como un laboratorio de transferencia tecnológica directa hacia sus neumáticos para vehículos de pasajeros y flotas comerciales. El peso inherente a las baterías y la entrega inmediata de par en los coches eléctricos de calle generan un desgaste abrasivo acelerado en la banda de rodadura; un problema técnico que merma la rentabilidad del vehículo eléctrico y que exige avances urgentes en la química de polímeros y carcasas estructurales.


La Fórmula E, por su parte, encuentra en la solvencia técnica de Bridgestone la garantía necesaria para evitar los altibajos de agarre y degradación que lastraron etapas anteriores de la categoría. En un campeonato donde la victoria se dirime por diferencias marginales en la gestión de la energía, también la de neumáticos acabará siendo clave en coches de 815 CV.