La erupción del volcán islandés Eyjafjalla pilló a Wilks tratando de volver a casa después de realizar unos test previos al Rallye Islas Canarias en las montañas de Sanremo. Su vuelo desde Niza fue cancelado como otros tantos debido a la gran nube de ceniza provocada que imposibilitaba el tráfico aéreo, así que el piloto británico decidió coger un vuelo interior desde la Costa Azul hasta París, y, en la capital francesa, cogió un tren hacia su país. Al final, tras conectar con otras dos líneas ferroviarias, Wilks logró llegar a su casa de Durhom, al noreste de Inglaterra, diez horas después de haber iniciado su viaje, aunque de haberse quedado esperando en el aeropuerto de Niza probablemente la espera hubiera sido mucho mayor...
Este fin de semana, Guy y su copiloto Phil Pugh viajarán al archipiélago canario para preparar la cuarta prueba del IRC. Si las restricciones en el tráfico aéreo no se hubieran mitigado del todo, los pilotos de Skoda-UK habían contemplado la posibilidad de viajar en tren hasta Madrid, y, después, coger un ferry en Cádiz hasta la isla de Gran Canaria.