Rey de reyes: Jan Kopecký, el hombre que convirtió el "Barum" en su reino

El checo vuelve a Zlín, su territorio por excelencia, con el objetivo de seguir haciendo historia en el rally que más veces ha conquistado.

Rey de reyes: Jan Kopecký, el hombre que convirtió el "Barum" en su reino

Hay pilotos que ganan campeonatos. Otros, rallyes. Y luego está Jan Kopecký, un nombre que ha trascendido los títulos para convertirse en una auténtica leyenda del automovilismo europeo. Aunque su trayectoria también incluye un campeonato del WRC2 y numerosos títulos nacionales en la República Checa, fue en el Campeonato de Europa de Rallyes donde construyó un legado difícilmente repetible.

Su mayor fortaleza nunca fue la espectacularidad, ni fue el hombre que mas campeonatos ganó, su punto fuerte fue la eficacia. Jan rara vez necesitaba asumir riesgos innecesarios. Su capacidad para leer los rallyes, gestionar las adversidades y mantener un ritmo constante todo el fin de semana, le convirtió en un piloto que, aquel aficionado a los rallyes que recuerda los nombres del Campeonato Europeo, nunca olvidará.

Si existe un rally que define su carrera, ese es el Barum Czech Rally Zlín. Allí el piloto checo escribió una historia única. Con doce victorias absolutas, un récord sin precedentes en la prueba, convirtió las carreteras de su país en un territorio prácticamente inexpugnable. Año tras año, independientemente del coche o los rivales, Kopecký siempre aparecía entre los grandes favoritos. No era casualidad que muchos aficionados incluso la propia FIA acabaran refiriéndose a él como “King Kopecký”.

Gran parte de ese éxito también estuvo ligado a Škoda. Pocas uniones han sido tan duraderas y exitosas en los rallyes modernos a nivel Europeo. Desde el Fabia S2000 hasta el actual Fabia RS Rally2, Jan fue una pieza clave en el desarrollo de los vehículos de la marca checa y el piloto sobre el que construyeron muchos de sus éxitos internacionales.

Quizá Jan Kopecký no sea el piloto con más foco mediático ni el más recordado por la mayoría del público, pero su legado habla por sí solo. Porque los campeones dejan títulos mientras que las leyendas dejan una huella imborrable. Y si el Barum Czech Rally Zlín ha tenido un rey en este siglo, pocos puedes discutir que ese trono pertenece a “King Kopecký”.