Kris Meeke vuelve a sentirse piloto. Tras 18 meses apartado de la competición y su poco gratificante experiencia con el Mini Countryman JCW WRC, el británico volvía a sentarse de nuevo en un coche de carreras durante una carrera oficial.
Si bien es cierto que ejercía las labores de “coche cero” en el Rally de Córcega, el inglés se deshacía en elogios cuando hablaba sobre la prueba: “Incluso conducir el coche cero, el Tour de Corse es un evento mágico y me lo pasé en grande con el Peugeot 208 R2.”
Además el piloto, que se encuentra colaborando en el desarrollo del nuevo Peugeot 208 R5 T16, también se tomaba como unos test para el R2 el Tour de Corse: “Probamos algunas piezas nuevas durante el rally y no tuvimos ningún problema, así que fue un resultado muy satisfactorio.”
Meeke reiteró su deseo de volver a competir en alguna ronda del ERC.