El pasado fin de semana se clausuró el Campeonato Francés de Tierra con la celebración del Rally de Vaucluse, donde se dieron cita cerca de ciento cincuenta inscritos y un buen plantel de pilotos y máquinas, con un buen puñado de WRC, S2000 y F2000.
El primer dominador de la prueba fue el Peugeot 307 WRC de Jean-Luc Morel, pero una salida de carretera en la cuarta especial cuando estaba intentando resistir a los ataques del segundo clasificado le obligó a abandonar, dejando entonces el liderato en manos del campeón de este año, Jean-Marie Cuoq.
El francés acariciaba un nuevo triunfo con su Peugeot 307 WRC hasta que también acabó fuera de la carretera a dos tramos del final. Entonces el local Julien Maurin se hizo con el liderato a bordo de un Ford Fiesta S2000 y acabó subiendo por primera vez a lo más alto del podio, pese a no haber conseguido ningún scratch. La segunda posición fue para el Peugeot 207 S2000 de Jacquot, seguido del Peugeot 206 WRC de Chieusse y del Mitsubishi EVO IX de Tron.