Al terminar la temporada 2009 se quedó sin volante después de que el equipo Peugeot-Bélgica decidiese dejar el IRC. Pero en 2010 Loix decidió apostar por sacar adelante un programa con un Skoda Fabia S2000, y acertó. El pasado año tan solo compitió en cuatro pruebas, pero fue una de las sorpresas del Intercontinental Rally Challenge. Llegó al Rallye de Ypres con pocos kilómetros aún al volante de su nueva montura, y se impuso por sexta vez en los tramos de su país; compitió en Madeira con el apoyo del equipo oficial, y le ganó el pulso a Luca Rossetti; llegó al Barum con la consigna de completar un buen resultado para Skoda junto a Kopecký y Hänninen, y acabó por llevarse la victoria en un final de infarto...
A sus cuarentaiún años, esta temporada Loix se prodigará más por el IRC con un claro objetivo: ganar el campeonato. No lo tendrá fácil, competirá en sólo seis rallyes -además del Montecarlo, donde acabó segundo-, todos ellos sobre asfalto, su superficie talismán, y por tanto no podrá permitirse un solo error, pues son precisamente siete los resultados que se retienen para la clasificación final del certamen. El belga tendrá que correr todo lo que sepa en los tramos de Canarias, Tour de Corse, Ypres, Madeira, Barum Zlín y Sanremo. Cada vez que se ponga el casco se enfrentará a una final, pero tal vez sea ésta su última oportunidad de conseguir algo grande. Ahora más que nunca "Fast Freddy" deberá hacer honor a su apodo.