Bernardo Sousa participará este fin de semana en la prueba de casa, el Rallye de Madeira, con el Ford Fiesta S2000 de M-Sport que pilota en la Copa del Mundo para vehículos de esta categoría. Sin embargo, la prioridad del madeirense el próximo fin de semana será acabar lo más arriba posible entre los participantes del Campeonato Portugués.
Aunque el conocimiento de los serpenteantes tramos de su isla puede ser una ventaja sobre los demás pilotos, Sousa es consciente de que le será difícil seguir desde los primeros tramos el ritmo que marquen los mejores pilotos del IRC, entre ellos su compatriota Bruno Magalhaes, vencedor en Açores y segundo clasificado el pasado año en Madeira.
"Al ser de Madeira conozco las carreteras muy bien, pero no tengo el cien por cien de confianza en asfalto porque hace cuatro meses desde mi última participación sobre esta superficie -en el Rallye de Torrié, puntuable para el Campeonato Portugués, donde, por cierto, consiguió la victoria- y realmente no tengo mucha experiencia en este terreno, así que será duro coger el ritmo correcto enseguida", ha dicho Sousa.