Este año, Giandomenico Basso no ha ofrecido un dominio tan espectacular como el que puso en práctica en la pasada edición del Rallye de Sanremo con el Ford Fiesta RRC de A-Style, que tantas alegrías le reportó la pasada temporada. Esta vez, la principal arma del italiano ha sido, sin duda, la regularidad: saber mantenerse cerca de la cabeza en todo momento, sin cometer errores, para aprovechar los contratiempos de los demás. Y, de un modo u otro, al final el resultado ha sido el mismo del año pasado.
A igualdad de montura, Basso no ha mostrado en todo el rallye capacidad para igualar el ritmo de Bryan Bouffier o de Paolo Andreucci. De hecho, el piloto del Véneto tan solo ha ganado un tramo en todo el fin de semana. Sin embargo, ha sabido mantenerse en todo momento a la estela del líder para coger el rechace en la tercera especial de hoy (sábado), cuando Andreucci ha cometido un error que ha tirado por tierra la soberbia actuación que estaba realizando hasta entonces. Posicionado en el lugar adecuado, Basso ha heredado a partir de ahí el liderato y no ha desaprovechado la ocasión de sumar su segunda victoria consecutiva en las montañas de Sanremo.
Bouffier, el piloto que más velocidad ha demostrado a lo largo de la prueba (así lo avalan sus seis scratch), había hecho méritos suficientes para culminar en segundo lugar la brillante remontada que ha venido realizando del viernes; pero la suerte le ha vuelto a dar la espalda en el último tramo, donde ha sufrido un pinchazo que le ha empujado hasta la cuarta posición final.
El contratiempo del francés y el decidido ataque que ha lanzado en el último tramo -donde ha conseguido su primer scratch en una prueba de asfalto del Europeo- han aupado al segundo puesto final a Esapekka Lappi. El joven finlandés venía a Sanremo a seguir acumulando experiencia sobre el negro alquitrán, y ha realizado una actuación de menos a más que la ha valido su primer podio en un rallye de asfalto de primer nivel.
Lappi ha intercalado su Skoda entremedias de los Peugeot de los italianos Giandomenico Basso y Alessandro Perico, tercero por delante de Bouffier, Albertini y Andreucci, el gran derrotado moralmente en un rallye donde ha entregado una victoria que no debería haber dejado escapar.