El 2010 no ha debido ser un año fácil para Anton Alen, que, después de una temporada 2009 con más sombras que luces, ha tenido que afrontar, desgraciadamente como otros muchos, la difícil situación de no poder correr al no disponer del presupuesto y los apoyos necesarios.
Sin embargo, el ex-piloto de Abarth -que nunca se mostró demasiado dicharachero con la prensa- dice encontrarse más motivado que nunca, y después de una temporada en el dique seco va a hacer todo lo posible por volver a hacerse un hueco en el mundo de los rallyes. De momento ya ha podido probar el Proton Satria Neo S2000, y el IRC, un campeonato que conoce bien, parece una de sus opciones más factibles de cara al próximo año.
La última actuación del hijo de Markku Alen se produjo en el Rallye de Finlandia de 2009, donde acabó segundo en la categoría S2000 al volante de un Abarth Grande Punto como el que pilotaba su compatriota Kimi Raikkönen, por detrás del Skoda Fabia S2000 de Juho Hänninen.