Oschersleben ha acogido la segunda victoria de un Augusto Farfus que, sin hacer mucho ruido, se ha colado en la lucha por el título, ante un Rockenfeller que parece inexpugnable. Desde los primeros metros, el brasileño superaba a un Jamie Green que se quedaba con la miel en los labios, y comenzaba a labrar su triunfo. Mientras, Spengler se las veía para defender su posición y perdía puestos de manera sorprendente.
El canadiense de BMW iba a cerrar un fin de semana que prometía con un abandono prematuro tras tocarse con Wickens, acción por la cual será sancionado con dos posiciones en la parrilla de Zandvoort. Por su parte, Merhi y Juncadella lograban salir de las últimas posiciones de la parrilla utilizando sus estrategias y su óptimo ritmo de carrera, pero encasillados en el grupo medio del pelotón no pudieron pasar de allí.
El 14º lugar final de Merhi, tras ganar cuatro puestos en la salida, y el 17º de Dani Juncadella, tras llegar a rodar séptimo antes de su primera parada, han sabido a poco, pero ambos pilotos reconocen que su ritmo de carrera lució por encima de su mala fortuna en la clasificación de ayer.
En cambio, el que demostró estar en estado de gracia y por encima del resto, una vez más, fue Mike Rockenfeller, quien, con 124 puntos a falta de dos eventos, lo tiene todo visto para sentencia. Tercero en el podio ha sido un Jamie Green que, por fin, sabe cómo se ve el graderío desde allí arriba, habiendo sido el fichaje estrella de Audi para 2013.
Gran carrera de un Miqui Molina que sigue consolidándose en la categoría y que vuelve a sumar unos puntos, gracias a su octava posición, que le saben a gloria en esta recta final del año. Próximo evento, Zandvoort, del 28 al 29 de septiembre. El título se puede decidir allí si Farfus no gana. De momento, el brasileño se ha hecho con la carrera 400ª de la historia de la categoría.