El piloto español Joan Barreda ha conseguido imponerse en la segunda etapa del Dakar y se ha colocado líder de la prueba más dura del mundo con su Honda. El valenciano está contento con el resultado pero se lo toma con calma.“Aún quedan muchos días por delante y si mañana, como está previsto, hay que ceder algo de tiempo, lo cedernos, porque luego habrá oportunidades para recuperarlo. Para mí también es importante reencontrarme con el buen ritmo y es un poco lo que hemos buscado en esta etapa", comentó el piloto valenciano.
“Al principio había zonas muy confusas con gente para todos lados, los coches se quedaban atrapados y había huellas por todos los sitios y la verdad es que cuando vas con huellas llevas un ritmo más elevado que te hace olvidar un poco la navegación. Es complicado y no es fácil llevar ese ritmo tan alto concentrado en la conducción y luego mantener también un ojo sobre la navegación", finalizó.