El andorrano Albert Llovera decidió tomarse con calma la primera etapa de esta nueva edición del Rally Dakar. Los problemas detectados en las jornadas de verificaciones con el sistema eléctrico, el potenciómetro y el embrague forzaron un nuevo pilotaje para Albert.
Tal fue la calma, que Albert marcó el peor tiempo registrado de entre los 145 participantes a su paso por el CP1, el único tiempo intermedio registrado por la organización. Albert necesitó casi 53 minutos para cubrir ese espacio por solo los 20 de Nani Roma. Pero según iban pasando los kilómetros, Albert iba encontrándose más cómodo y ganando velocidad. Al cruzar la línea de meta tras los 180 kilómetros de especial, Albert perdía 68 minutos resepcto a los favoritos, finalizando en la posición 108 de la general.
“A pesar de los problemas de embrague y frenos, estoy muy contento. El buggy me gusta mucho y empiezo a ir rápido. Estoy convencido de que a medida que vayamos superando especiales el ritmo mejorará mucho. Ahora me voy a descansar, los mecánicos ya han ido a probar el buggy y creo que ya está todo solucionado. Hemos tenido problemas de bloqueo de frenos pero estoy convencido de que mañana saldremos en las mejores condiciones.”
“La etapa de mañana me ha comentado que es una etapa muy chulo, muy rápida en los primeros kilómetros y con las primeras dunas de arena en la parte final. Creo que se adaptará a las características del buggy.”
Albert también tuvo palabras para el micrófono de Izaskun Ruiz, en las que explicaba que desde italia habían mandado un nuevo sotfware que arreglaría los problemas eléctricos y de embrague, aunque no será hasta la salida de la segunda especial de hoy cuando saldremos de dudas.