El vigésimo aniversario de la victoria del 787B fue celebrado por todo lo alto por parte de Mazda en Le Mans. La compañía de Hiroshima lleva tiempo sonando en las mentideras del mundillo de la resistencia como una de las potencialmente interesadas en preparar un programa oficial para asaltar las 24 Horas.
El hecho de que los nipones restauraran el 787B para darle una vuelta homenaje, que tuvieran su propio stand en las inmediaciones del circuito mostrando tecnología, y las constantes declaraciones de "podríamos volver", al final han tenido resultado.
Seita Kanai, el ingeniero jefe responsable de desarrollar la nueva gama de mecánicas SKYACTIV de Mazda (después de la separación de Ford), lo ha confirmado, y ha afirmado que la marca está interesada en retornar a Le Mans.
No solo eso, sino que han encargado un estudio a Sylvain Tremblay, una empresa de Florida dedicada al desarrollo de motores de competición, para valorar el desarrollo necesario de la gama de motores SKYACTIV para convertirlos en "aptos" para su uso en resistencia.
Este estudio incluye todas las mecánicas del programa SKYACTIV (aguanta la respiración: también la Wankel que todavía sigue en desarrollo), pero según Kanai y compañía, el motor que más papeletas tiene para convertirse en la elección acertada es el SKYACTIV diésel.
Y es que las regulaciones (Audi y Peugeot lo pueden confirmar) del ACO ahora mismo potencian mucho el uso de los motores diésel.
Con un campeonato del mundo de resistencia a partir de 2012, Mazda además podría justificar mejor si cabe su inversión, pues no sería tirar el dinero para intentar ganar una sola carrera.
Obviamente, Mazda es "pequeña" como para desafiar los presupuestos de PSA o VAG, pero ya han demostrado en más de una ocasión que saben trabajar como pocos.
Nos quedaremos con las ganas de ver un Wankel, pero que Mazda vuelva a las 24 Horas es una de las mejores noticias que hemos escuchado en mucho mucho tiempo.
De regalo te dejamos una vuelta del 787B el fin de semana pasado en Le Mans.