Yohan Rossel y Arnaud Dunand se están desquitando del error que sentenció sus opciones nada más comenzar el Rallye Monte-Carlo. La dupla francesa se estrenaba como líder del proyecto de Lancia Corse en WRC2, pero un toque en el primer tramo de la temporada tiró al traste toda opción de sumar un buen resultado.
Tras reengancharse en la jornada del viernes, donde solo pudo llevarse el mejor tiempo en el primer paso por La-Bâtie-des-Fontes / Aspremont, la tripulación del Lancia Ypsilon Rally2 HF integrale se guardaba lo mejor de cara a un sábado donde buscaban dar un golpe sobre la mesa.
Con dos scratch en WRC2 en las dos especiales que completaban la matinal del Monte-Carlo en esta etapa de sábado, la posición de salida benefició al mayor de los Rossel, que aprovechó la oportunidad sin tanto hielo y nieve para colarse en la parte alta de la tabla, luchando de tú a tú frente a los Rally1.
El invernal paso por los 29,9km de La Bréole / Bellafaire se saldaba con un sexta posición general a 28.7seg de todo un Sébastien Ogier y su Toyota GR Yaris Rally1, superando al Hyundai de Fourmaux y endosando casi medio minuto al siguiente Rally2, su compañero en Lancia, Nikoaly Gryazin.
Pero lo mejor nos esperaba antes del paso por las asistencias. Con presencia de menos nieve y con el hielo y el barro con más protagonismo, Yohan Rossel y Arnaud Dunand cedieron solo 1.1seg respecto al mejor tiempo general anotado por Oliver Solberg con su Toyota en Vaumeilh / Clairet y sus 15km.
Los franceses de Lancia rozaban así el primer scratch absoluto de la firma italiana en el WRC en todo el Siglo XXI, quedándose a un suspiro de pasar a los libros de historia en una jornada de aprendizaje y velocidad con la que buscan recuperar sensaciones tras su garrafal error inicial que sentenció sus aspiraciones al triunfo.