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Cuando la defensa de su corona en el IRC con Peugeot-UK se estaba poniendo muy cuesta arriba, Kris Meeke fue presentado públicamente como el primer piloto que fichaba Prodrive para el proyecto en el que estaba trabajando intensamente el preparador de Banbury a mediados de 2010: el regreso de MINI al Mundial de Rallyes.
La operación se presentó como el mejor regalo posible para un piloto británico que, después de triunfar en el IRC, recibía su primera oportunidad en la máxima categoría de parte de un equipo y una marca con una tradición muy british. Todo quedaba en casa, como se suele decir. Tanto que, cuando se anunció la llegada de Sordo a Prodrive, algunos se temieron que Dani pudiera verse expuesto a tensiones fruto del sentimiento patrio de David Rcichards semejantes a las que sufrió Sainz cuando compartió escuadra con McRae en Subaru.
Pero, en cuanto el programa mundialista de MINI se puso en marcha, los resultados de Sordo, y su decisiva colaboración en el programa de desarrollo del John Cooper Works WRC, permitieron al piloto español ganarse los galones de jefe de filas sobre su ex compañero en el JWRC.
Después de más de un lustro alejado del Mundial, Meeke cometió varios errores en sus primeras apariciones con el MINI, mostrándose bastante gris hasta el Cataluña -donde logró llegar a la meta por primera vez, acabar quinto y marcar su primer scratch-, y el Rallye Gran Bretaña -en el que logró la cuarta plaza, siendo el único piloto del equipo en la meta-.
Sin embargo, de poco le sirvió la mejora que evidenció en la recta final del año, pues, dos meses más tarde, y a pesar de las quejas de la Prensa británica, la escasez presupuestaria de Prodrive, que por aquel entonces estaba a punto de perder las riendas del proyecto de MINI, hizo que el equipo británico optase por bajar del coche a Meeke, para alquilar su John Cooper Works WRC con el fin de reunir más financiación.
A partir de entonces, Kris ha estado en el dique seco, colaborando únicamente con Prodrive en determinados aspectos y ejerciendo, por ejemplo, como asesor de Eliseo Salazar durante su primer test con el MINI que alquiló para correr en Argentina.
Cuando dieron por terminado su programa mundialista, los directivos de la empresa británica aseguraron que el ex piloto de Kronos volvería a competir con ellos si conseguían reunir el presupuesto necesario. Pero si no han podido cumplir el mínimo de diez rallyes que le prometieron a Sordo, menos aún han obtenido para la causa de Meeke. Y la paciencia del pelirrojo norirlandés que sedujo al IRC en 2009 se ha agotado.
Paradójicamente, la misma semana en que va a volver a subirse a un MINI John Cooper Works WRC, en este caso de McGeehan Motorsport, para competir delante de los suyos en el Lurgan Park Rally, la revista 'Motorsport News' ha publicado que Kris ha roto su contrato con Prodrive, y que ya está trabajando en busca de un programa de garantías, a poder ser de larga duración, para la próxima temporada. Esperamos poder decir dentro de poco que Meeke is back.