Después de anunciar que seguirá defendiendo los colores de Citroën en el Mundial, 'Seb' afronta este fin de semana su prueba talismán, el Rallye de Alemania, una competición disputada en una zona bien conocida por el francés que ha tenido un único ganador en todas sus ediciones mundialistas: Sébastien Loeb. El piloto alsaciano estrenó su palmarés precisamente en el podio de Trier en 2002, el primer año que el rallye puntuó para la máxima categoría. Y, a partir de entonces, nadie ha podido batir al piloto del doble chevrón, que ha sumado nada menos que ocho triunfos en las estrechas, serpenteantes y técnicas carreteras de la ribera del Mosela.
"Sé que todos me colocan como favorito en Alemania. Nunca hemos sufrido problemas en estas especiales, pero esta racha deberá de romperse algún día. Trataremos de que eso no suceda. Hay tres zonas muy distintas en este rallye: el campamento militar, los caminos de viñedos y las pistas rurales. En general, los tramos son muy rápidos y exigentes. Es un gran desafío. Es vital tener unas buenas notas y confiar en tu copiloto para poder ganar", ha dicho Loeb. De momento Ogier ya ha mostrado su deseo de ganar a Loeb en su terreno. Los Ford también quieren disputarle la victoria. ¿Logrará el francés permanecer invicto?