Lo que sucedió en Grecia fue duro para Loeb. Quién sabe si ese hecho marcará un antes y un después. El francés se vio superado por Ogier en los caminos del Peloponeso, pero el alsaciano continúa liderando el campeonato por delante de Hirvonen y, con tres rallyes de asfalto de por medio, tiene muchas papeletas para mantener su reinado... un año más.
Ahora llega Finlandia, una prueba que no se cuenta precisamente entre las favoritas de 'Seb. Ganó en 2008, pero en 2007 y 2009 sudó la gota gorda en el pulso que mantuvo con Gronholm y Hirvonen, respectivamente, para intentar ganarlos en su terreno... pero no lo consiguió. Así que, como ya hiciera antes del Acrópolis, Loeb, que parece estar evidenciando un cambio de estrategia en su manera de correr -¿serán cosas de la edad...?-, ha dejado claro que su objetivo no será subir a lo más alto del podio de Jyväskylä, sino llegar a Alemania con el zurrón cargado del máximo de puntos posibles sin arriesgar demasiado.
"Estamos muy motivados porque nuestros principales rivales querran defender su tierra. Aun así, el titulo es nuestro objetivo para el final de temporada, es la prioridad. La victoria en Finlandia no es un objetivo principal. Hasta el momento me sentido muy a gusto en tierra con el DS3 WRC. Si las sensaciones son las mismas en Finlandia puede que este con más confianza. Pero este no es mi rallye favorito, tendría que dar el doscientos por ciento para poder ganar esta prueba", ha comentado el francés. Con una vez que ganó en el terreno de los finlandeses, ya cumplió el expediente.