No entraba en sus planteamientos correr más riesgos de los necesarios. Ambos tenían claro que tras el abandono en Portugal su objetivo primordial debía ser llevar el coche hasta la línea de meta lo más arriba posible, incrementando el ritmo cuando las circunstancias lo permitieran. Pero en la segunda cita de la WRC Academy las averías han vuelto a lapidar las opciones de nuestros dos representantes en la WRC Academy, Yeray Lemes y José Antonio Suárez.
El lanzaroteño comenzaba el día posicionándose en cuarto lugar, en el segundo tramo caía hasta el octavo, pero en el siguiente recuperaba una posición y se aproximaba al quinteto de cabeza; por su parte Suárez estaba luchando por hacerse un hueco entre los diez primeros. Pero la mecánica ha interrumpido el progreso de ambos. Si en Portugal el punto flaco fueron los trapecios de suspensión, en Cerdeña el mal endémico de los Ford Fiesta R2 preparados por M-Sport en Polonia ha sido el cárter. El preparador británico había prometido mejoras para este rallye, donde se esperaba que los coches fueran más resistentes que en la primera prueba. Pero la realidad es que la rotura del cárter ha traído de cabeza a la mayoría de los participantes en la WRC Academy, entre ellos Craig Breen, que ha vuelto a quedarse con la miel en los labios, y, por supuesto, nuestros dos representantes. Con máquinas tan poco fiables, difícilmente van a poder demostrar su talento todos estos jóvenes con aspiraciones a Campeón...
Entre los pocos que han logrado esquivar la espeluznante criba están Riedemann, Ahlin y Baldoni, que ocupan las tres primeras plazas de la general. Kaur, ganador en Portugal, ha perdido mucho tiempo al sairse de la carretera por la mañana, pero en los cinco últimos tramos del día se ha mostrado superior. Egon está a más de un minuto del líder, pero aún queda mucha tela que cortar mañana. Ya pueden correr sus rivales, porque el estonio viene decidido a por su segunda victoria. Si las averías se lo permiten, claro...