Oliver Solberg y Elliott Edmonson han recibido 5 minutos de penalización al final del Rallye de Monte-Carlo por un drift hecho a modo de 'celebración' camino al podio final en las calles del Principado. En concreto, el drift que se marcaron en el público fue en la horquilla Fairmont, enfrente del hotel del mismo nombre (la mítica curva del circuito de Fórmula 1, en otros tiempos conocida como Loews o Grand Hotel).
Según la FIA, esta acción infringe los artículos 34.1.3 del código deportivo del WRC, 12.18 del reglamento suplementario de la prueba y el 12.2.1 h del código deportivo internacional de la FIA (el mismo, en sus apéndices f, l, n, o y p, que ahora designa multas de entre 10.000 y 30.000 € por 'realizar acciones ofensivas a miembros de la FIA'). La decisión se ha tomado conforme al segundo caso después de que los comisarios revisaran los vídeos en los que se veía a Solberg realizar el derrape enfrente de unos aficionados. Solberg, siendo llamado a declarar por teléfono, consideró que no había riesgo alguno para la seguridad vial en ese momento.
La FIA, apelando el hecho de que en el artículo 12.18 mencionado especifica que este tipo de conducción se prohíbe específicamente - similar a los casos de donuts que han pagado pilotos como Sébastien Ogier o Thierry Neuville en el pasado, aunque sin sanción económica en este caso. Estos 5 minutos le bajan dos posiciones en la general, por detrás de Jan Cerny y Roberto Daprà.
Por suerte, esto a Solberg le importa entre poco y nada, dado que a este rallye salía a rodar con su Toyota GR Yaris Rally2 sin estar inscrito a WRC2, de manera que no afecta en absoluto a su temporada. Además, ni hay sanción económica ni hay ningún tipo de sanción suspendida para el futuro, de manera que se trata de una situación aislada para el hijo de Mr. Hollywood... quien se está ganando el derecho a heredar el mote de Mr. Hollywood II.