A Kopecký le ha debido sentar a cuerno quemado que un jovenzuelo -de su propio equipo, para más inri- como Sepp Wiegand se le haya subido a las barbas esta mañana, en el shakedown del rallye más emotivo de la temporada para Jan: el de casa, el Barum.
Poco importa que el joven alemán le haya batido por tan solo dos décimas. La diferencia es lo de menos. El caso es que no se debe dejar al jefe de filas de Skoda -por decoro, principalmente- fuera de los primeros titulares del rallye más importante de su país; mucho menos si se presenta ante los suyos, como este año, en pleno estado de gracia, con el liderato del Europeo bien amarrado y media corona continental guardada ya en el maletero de su coche, una vez superado ya el ecuador de la que está siendo, sin duda, la temporada más brillante del hombre de confianza de la marca de Mladá Boleslav. Así lo establece el protocolo. Cuestión de jerarquías. Wiegand ha hecho caso omiso a ellas esta mañana. Así que, digerido del fastidio, Jan, espoleado, ha resuelto poner las cosas en su sitio antes de irse a dormir. Ya lo dice el refrán: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy...
De tal modo, Kopecký se ha impuesto con facilidad en la súperespecial nocturna por las calles de Zlín -siempre rebosante de checos enloquecidos-, que, un año más, ha marcado el inicio de una nueva edición del rallye por antonomasia para la ingente masa de aficionados que puebla el país: el Barum, claro.
El piloto de Skoda y su Fabia S2000 han aventajado en 3"2 al MINI John Cooper Works RRC de Václav Pech, segundo por delante del Ford Fiesta R5 de Tomás Kostka, un segundo por kilómetro más lento que Kopecký.
Sepp Wiegand, integrado en el equipo de fábrica de Skoda en este rallye, se ha clasificado quinto, a 0"8 de Pavel Valousek, sentado este año en otra unidad recién estrenada de la nueva criatura de M-Sport.
Otro de los grandes ídolos locales, Roman Kresta, ha sido sexto, a tan solo 0"1 del joven alemán, seguido del tercer piloto oficial de Skoda para este rallye, otra joven promesa, procedente de Finlandia, en este caso: Esapekka Lappi, quien afronta en casa de su equipo su primer gran examen sobre asfalto, dos semanas después de haber conseguido estrenarse sobre esa superficie -a menudo, casi siempre, indigesta para los pilotos de su país, apunta la tradición- venciendo un rallysprint en la República Checa.
Jaromír Tarabus, Jan Jelínek y Jaroslav Orsák, pilotos de la tierra todos ellos (la nomenclatura no deja dudar a la duda) han completado los diez primeros puestos de la clasificación iniciática de un rallye encantador -uno de los más bonitos de Europa- que echará a rodar, verdaderamente, a partir de mañana (sábado) a las 09h23.