Según explicó Pipo López en su blog de 'AS', Sébastien Loeb se encontraba de vacaciones cuando recibió una llamada que le convocaba a una reunión en París con Jean-Marc Gales, el máximo representante del Grupo PSA. El francés permanecía indeciso, aunque tenía muchas papeletas de irse a Volkswagen: Kris Nissen, y, especialmente, su amigo Carlos Sainz, le tenían prácticamente convencido para que se marchase a Volkswagen.
Pero el directivo luxemburgués -que, por cierto, en el pasado ejerció el cargo de Director de Márketing de la marca germana- no estaba dispuesto a dejar escapar a todo un símbolo de la marca del doble chevrón como 'Seb'. Así que igualó la suculenta cifra económica que le habían ofrecido los alemanes, y, aunque no se conocen los detalles del acuerdo, todo parece indicar que accedió a la petición del alsaciano de recuperar el brazalete de capitán del equipo. Todo ello para que Loeb renovase con ellos para 2012 con opción a un año más.
"Hicimos muchas cosas para que se quedara. Está muy conectado a nosotros, conoce el equipo que le ha hecho crecer. Estamos seguros de que se sentirá a gusto en el futuro. Es inconcebible para nosotros permitir que se marche a Volkswagen. Su relación con Citroën es un símbolo. Todo el mundo asocia a Citroën con victorias, títulos, y con Sébastien Loeb", ha explicado Gales, el verdadero responsable de que Loeb se haya olvidado de las desavenecias con Olivier Quesnel y haya decidido permanecer fiel a Citroën.