Miguel Fuster ya está metido en faena. Cuatro meses después de alzarse con su cuarto entorchado nacional en el Rallye Sierra Morena, el piloto alicantino presentó a finales de la pasada semana sus planes para esta temporada, e inmediatamente después volvió a enfundarse su mono azul para sentarse al volante de su Porsche 911 GT3 tras el parón invernal.
Antes de que embarque hacia Canarias, Fuster quiso subirse al bólido alemán el pasado sábado para realizar una jornada de ensayos previa a la cita insular. Por supuesto, sobre el asfalto de Torremanzanas (Alicante), uno de los tramos de pruebas por antonomasia en nuestro país.
El piloto de Benidorm completó más de diez pasadas con su Porsche a una carretera de 2,5 kilómetros, llevando como acompañante en el asiento de la derecha al que será su copiloto para esta campaña, el llanisco Dani Cué.
Además de pilotar su 911 GT3, Fuster pudo probar también a lo largo de la jornada un espectacular Renault 5 Turbo y un bonito Subaru Impreza WRC adquirido directamente a Prodrive por un coleccionista de la zona. Así da gusto ir a hacer tests...