Recogiendo el testigo de Volkswagen, M-Sport se ha desplazado a las carreteras de montaña del Ardèche (Francia) para empezar a preparar durante esta semana la cita de apertura del Mundial 2013, el Rallye Monte-Carlo.
El encargado de inaugurar el programa de tests ha sido el piloto que ejercerá como primer espada del nuevo Qatar M-Sport World Rally Team el próximo año, el noruego Mads Østberg.
El joven nórdico debe preparar a conciencia el Monte no sólo por los galones que ha adquirido como piloto oficial, sino, sobre todo, porque nunca antes ha participado en una prueba tan peculiar como esa. Es por ello que el nuevo bastión de Malcolm Wilson tiene que aprovechar todo lo posible cuantos kilómetros sea capaz de realizar antes del inicio del rallye. Sin embargo, en el test de hoy (lunes), no le han ido demasiado bien las cosas que digamos...
Østberg ha tenido una jornada plagada de turbulencias que le han impedido rodar con normalidad en su primera aparición pública desde que se anunciase su acuerdo con M-Sport y Qatar.
La rotura del turbo de su Ford Fiesta RS WRC nada más comenzar los ensayos ha paralizado las pruebas durante más de dos horas cuando el piloto noruego había completado únicamente un par de pasadas por el tramo.
En vista de los problemas en el rendimiento del propulsor, el equipo ha decidido sustituirlo por otro para curarse en salud de cara a la tarde. Ha sido a partir de entonces cuando Østberg ha podido empezar a trabajar a fondo en la configuración y la monta de neumáticos más adecuadas para el gélido asfalto de las montañas francesas, así como en otros aspectos fundamentales en un Monte-Carlo como la aclimatación a los tramos nocturnos, con la parrilla de faros emitiendo su potente haz luminoso desde el frontal.
El noruego seguirá haciendo tests mañana (martes) antes de cederle su asiento al joven ruso Evgeny Novikov, quien pilotará el Ford Fiesta RS WRC de M-Sport a partir del miércoles.
GALERÍA (por 'Rallye-Sport.fr')