Bryan Bouffier varía de programa. Tras la negativa por parte de Hyundai a formar parte de sus pilotos, el francés no se resigna a perder el tren mundialista y participará en el Rally de Montecarlo con un Ford Fiesta RS WRC de última generación.
A sus 35 años, el clásico piloto de Peugeot en el ERC podría volver a la máxima categoría de los rallys. Ya el año pasado realizó una gran actuación en la cita monaguesca, donde finalizaba en una extraordinaria quinta plaza con un Citroën DS3 WRC, a la par que compaginaba su programa en el Europeo con apariciones sueltas en el el mundial con un R3T de la marca de los chevrones.
Bouffier había estado colaborando con Hyundai Motorsport en el desarrollo del i20 WRC sobre asfalto, y había sonado como uno de los futuribles al baquet de uno de sus modelos. Sin embargo, finalmente fueron Chris Atkinson, Dani Sordo y Juho Hanninen los escogidos para ese asiento. El francés también había sido uno de los probadores de Peugeot, una de sus marcas de toda la vida, con el nuevo 208 R5 T16.