La segunda etapa del Dakar ha sido la más dura hasta la fecha, una etapa que dejó fuera de carrera cerca de 40 participantes. Xavi Foj e Ignacio Santamaría finalizaron la etapa de madrugada, con un considerable retraso, y con el coche altamente dañado, que hacía presumir uno o varios vuelcos.
Sin embargo, Foj explicó que los daños fueron derivados de un choque con Albert Llovera en la que el de Toyota asumió la culpa. La inmensidad del desierto no impidió que ambos coches se encontraran al mismo tiempo. Afortunadamente ambos participantes pudieron continuar y siguen en carrera.