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Carlos Sainz ya ha completado todos los preparativos para enfrentarse a la próxima edición del Dakar, prueba de la que ya fue vencedor hace algunos años. El bicampeón mundial de rallyes ha revelado algunos detalles del desafío que le espera a partir de la próxima semana en Sudamérica.
En una rueda de prensa, en la que también estaban presentes Lucas Cruz y Rafael Prieto (jefe de Peugeot Citroën en la península), ha enumerado tanto las ventajas con las que cuenta su nuevo Peugeot 2008 DKR como la situación que se vive en el Dakar, teniendo que pasar noches a tres mil quinientos metros de altura.
“Mis expectativas son mayores con respecto a los últimos años, aunque no sé cómo va a ser realmente. Tengo la sensación de que vamos a hacerlo bien y en el terreno perderemos menos tiempo que cualquier otro buggy. Por ejemplo, contamos con la ventaja del reparto de peso, tenemos una rueda de repuesto en la parte posterior y otra en la delantera. Esto es importante ya que estas ruedas son muy grandes, cada una pesa 54 kilos”, dijo Sainz, según Autoklub.
“En los test hemos trabajado en condiciones de hipoxia simulada, utilizando una máscara de altitud. La preparación a nivel físico es muy útil en el tramo maratón. Tenemos que trabajar en el coche y después pasar la noche a 3.500 metros de altura”, añadió Sainz.