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Nada. Ni un dedo de nieve sobre la carretera. Por mucho que el blanco elemento haya empezado a deslizarse esta mañana en la atmósfera del
Rallye de Letonia, apenas ha hecho efecto sobre el recorrido del tramo de clasificación. Una mezcla pastosa de escarcha y tierra húmeda ha sido el panorama que se han encontrado los pilotos al salir a la especial designada para tal efecto: un tramo de 4,19 kilómetros, coloreado solo de nieve en los márgenes del camino, que, sin embargo, le ha servido a
Sepp Wiegand para tocar la campana, al menos, antes de comenzar el fin de semana.
Para sorpresa de unos cuantos, el ojito derecho de
Skoda-Alemania ha marcado el mejor tiempo en la tanda clasificatoria, donde ha superado con su
Fabia S2000, por apenas un segundo, a los dos máximos favoritos en este rallye:
Craig Breen (segundo el pasado año) y
Esapekka Lappi (siete centésimas más lento que el norirlandés de
Peugeot).
El local
Vasily Gryazin ha situado su
Ford Fiesta S2000 en cuarto lugar, seguido del polaco
Kajetan Kajetanowicz y su versión
R5 del modelo del óvalo (con la que llegó a liderar el
Jännerrallye).
Timmu Korge, piloto de otra unidad semejante a la de
\'Kajto\', ha clasificado en sexto lugar.
A continuación del estonio se han posicionado en la tabla de tiempos el
Mitsubishi EVO X del letón
Jaris Vorobjovs y el
Citroën DS3 RRC con el que debuta en este rallye el hombre que coprotagonizó el
Monte-Carlo con
Sébastien Ogier,
Bryan Bouffier, quien, por el momento, se ha visto relegado al octavo lugar en el primer contacto con los caminos letones, a casi un segundo por kilómetro de distancia de
Sepp Wiegand.