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Un muro de piedra que flanqueaba el paso sobre el cauce de un río. Ese fue el gran enemigo de Thierry Neuville y Peter Van Merksteijn, el elemento que detonó su abandono en el Rallye Montecarlo.
Las condiciones del terreno estaban muy complicadas en la segunda pasada por Burzet, con bastantes placas de hielo y algo de nieve en algunas zonas. Sordo ya había descuadrado el coche en la primera acometida a esa especial al impactar su MINI contra un puente en una frenada muy comprometida sobre el hielo. El cántabro pudo continuar y reparar el coche en la asistencia. Pero Neuville y Van Merksteijn no tuvieron tanta suerte.
El belga y el holandés, los ocupantes de los otros dos Citroën DS3 WRC presentes en el 'Monte', además de los oficiales de Loeb y Hirvonen, llegaron más deprisa de lo debido a la curva, y acabaron arrancando una rueda de sus respectivos coches tras el impacto contra el pretil: Peter la trasera izquierda, y Thierry la delantera derecha, ya que hizo un trompo completo antes del golpe en su intento por aminorar la velocidad a base de pisar el freno. Era el último tramo de la primera etapa. Y ahí concluyó el rallye para los dos...