Si hace unos días nos sorprendía la noticia de que el holandés Dennis Kuipers correrá diez prueba en el Mundial de 2011 con un Ford Fiesta RS WRC; ahora resulta que su compatriota Peter van Merksteijn jr también completará un programa compuesto por una decena de rallyes, aunque en su caso con un Citroën DS3 WRC.
Este piloto holandés de veintiocho años ha participado hasta ahora en diez pruebas del Mundial desde que debutara con un Mitsubishi EVO IX en el Rallye de Alemania de 2007. Al año siguiente dio el salto a un Ford Focus WRC con el que terminó decimoséptimo en la prueba germana en 2008, puesto que repitió este año en el Rallye de Suecia.
Precisamente será en la cita sueca donde debute al volante del Citroën DS3 WRC. Además su padre, cuyo nombre es también Peter van Merksteijn, se plantea salir en algunos rallyes del Mundial con ese coche.
OPINIÓN (Nacho Villarín)
Últimamente, por diversos motivos entre los cuales la crisis económica tiene mucho que ver, estamos comprobando cómo el automovilismo está recibiendo la llegada de pilotos a equipos que los esperan con los brazos abiertos, no tanto por sus manos y habilidades al volante como por la jugosa cantidad de dinero que aportan, ya sea con un patrocinador o bien directamente de su cuenta bancaria.
A los que amamos este deporte nos duele comprobar que los pilotos de verdad, esos a los que siempre hemos admirado por sus dotes, arrojo y valentía, se están viendo desplazados desgraciadamente por estos nuevos "elementos". Por supuesto que todo el mundo tiene derecho a correr, y de gran fortuna goza quien se pueda permitir darse el capricho de correr por cuenta propia un Mundial o un IRC.
Pero no deja de ser triste ver cómo otros PILOTOS (con mayúsculas, de verdad) cuya lista por desgracia es cada vez más larga, tienen que andar removiendo Roma con Santiago para reunir un presupuesto, si no para el WRC, sí al menos para poder correr en otros campeonatos o alguna categoría inferior. Estas cosas no ocurren en disciplinas como el fútbol o el tenis. Pero está claro que en nuestro deporte, como bien escribió Quevedo, "poderoso caballero es don dinero"...