Kim Vatanen, el mánager de Sébastien Ogier, señaló hace unas semanas que su representado seguiría trabajando junto a Loeb el año que viene. Sin embargo, parece que la situación del chico de Gap ha cambiado...
Al parecer, en el contrato que firmó el pasado año con la marca francesa para seguir con ellos hasta 2012, con opción a renovar por un año más, se especificaba que no recibiría órdenes de equipo de ningún tipo -cláusula que, probablemente, se introdujo para que no aceptara la oferta que le había hecho Malcolm Wilson-. Por tanto, el francés escaló al primer equipo en igualdad de oportunidades con su compañero, el heptacampeón del mundo Sébastien Loeb, nada menos.
Esa política interna, de la que Olivier Quesnel alardeó en varias ocasiones a comienzos de año, se aplicó en los primeros rallyes de la temporada. El clima de rivalidad que provocó, como era de esperar, entre los dos pilotos galos -aunque tanto las altas esferas de la marca como los propios protagonistas se empeñaran en desmentirlo-, acabó ocasionando sendos accidentes de Ogier en México y Argentina, cuando estaba en plena lucha con su compañero, que podrían haber puesto en peligro el título de Constructores -aunque, finalmente, se haya conseguido-.
Incluso, hay quien diría que el de Gap recibió un trato de favor especial sobre 'Seb', que se sintió desplazado por su equipo en el Acrópolis, cuando, por decisión de Quesnel -escudado en esa seguridad para sus pilotos que no había tenido en cuenta en México y Argentina-, no recibió los cronos intermedios que iba marcando su tocayo, que marchaba líder, y, por tanto, no pudo aflojar para abrir pista al día siguiente, una circunstancia que acabó decantando el triunfo a favor de Ogier.
Pero ese estatus igualitario de los dos hombres de Citroën, y, por tanto, la lucha fratricida surgida entre ambos por la conquista del Mundial, expiró cuando Loeb, que cumplía contrato con el equipo del doble chevrón este año, tuvo que decidir su futuro. La situación que estaba viviendo durante los últimos meses, y las ofertas que tenía sobre la mesa, le hicieron decantarse casi del todo por marcharse a Volkswagen -que le ofrecía una elevada cifra de dinero-, o, incluso, cambiar de aires y emigrar al Mundial de Turismos. Pero, entonces, Jean-Marc Gales, director del Grupo PSA, intervino para convencerle de que siguiese con Citroën. Igualó la oferta económica que le habían hecho los alemanes, le aseguró que recuperaría los galones de primer piloto, como cuando tenía de compañero a Dani Sordo... y, con esas circunstancías, entonces sí, el francés aceptó renovar con su equipo de toda la vida.
La firma de ese contrato por parte de 'Seb', en especial, la cláusula que hacía referencia a su posición como líder del equipo, alteró, indirectamente, como daño colateral, el papel de Ogier en el equipo. A partir de entonces, el chico de Gap tuvo que enfrentarse a algo que no había conocido durante los meses anteriores: como cuando estaba en el Júnior Team -especialmente en Finlandia 2009 y Jordania 2010-, recibió órdenes de equipo favorables a Loeb en Alemania -aunque un pinchazo del alsaciano, que para el de Gap no fue más que un gesto de "justicia deportiva", le acabó dando la victoria a este último- y Australia.
Lógicamente, al 'otro Sébastien', ganador nato, le costó aceptar su nueva situación. Especialmente en Alemania, donde hizo unas declaraciones que no fueron bien vistas por la dirección del equipo -tuvo que dar explicaciones por ello-. Ya estaba buscando la manera de marcharse. Y, ahora, parece que esas órdenes de equipo como subordinado de Loeb, que, según su contrato, no podía recibir, y tanto le han molestado estos últimos rallyes, son, precisamente, las que le han proporcionado la llave para salir de Citroën.
Por ello, según 'Rallynoticias', su representante, Kim Vatanen, confirmó el pasado fin de semana en Salou que Ogier tiene ya la posibilidad de abandonar las filas del equipo rojo. Carlos Sainz aseguró que Volkswagen está interesada en contratar sus servicios. Desde el canal finlandés 'MTV3' indicaban que ha firmado ya un contrato de tres años con Ford, como sustituto de Mikko Hirvonen, que ocuparía su lugar en Citroën; un intercambio de cromos que Petter Solberg ha dado por seguro recientemente, en declaraciones a una televisión noruega.
De momento, Ogier no ha hecho declaraciones acerca de su futuro. Pero todo parece indicar que su sitio el próximo año ya no estará en Citroën...