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Ayer -miércoles- llegaron al campamento cubiertos de barro hasta las cejas. Desde Al-Attiyah hasta Cruz, pasando por el Hummer con el que ambos pretenden vencer al desierto. Durante la última porción de la etapa se quedaron sin frenos en un cruce y cayeron a un lodazal en el que todavía seguirían rebozándose de no ser por la ayuda, una más, de Robby Gordon. Hasta entonces habían sido los más rápidos de la etapa. Pero en la línea de meta se dejaron casi veintisiete minutos.
Y, al parecer, nadie en su equipo se enteró de las fatigas que estaba pasando la pareja del Hummer nº300, pues, cuando llegaron al vivac, Nasser y Lucas se encontraron que la asistencia aún no estaba montada: un trato al que el príncipe catarí no está desde luego acostumbrado. El pasado martes, cuando ganaron la etapa, ambos echaron de menos los helados con los que Volkswagen tenía a bien endulzar las victorias de sus pilotos -aunque, por aquel entonces, como el catarí y el español que ahora hacen piña eran compañeros, pero rivales, no se comían juntos el cucurucho-. Y ayer -miércoles-, en Chilecito, el vigente rey del Dakar recibió la prueba irrefutable de que, definitivamente, este año, lejos de Volkswagen y X-Raid, está disputando otro Dakar...
"Toca empezar a tener un poco de suerte. O nos sería suficiente con no tener mala suerte", pedía, casi suplicaba Cruz en su blog al término de la jornada. Pero, de momento, los deseos del español no se han cumplido, y, en la quinta etapa, se repitió la pesadilla...
Con la moral intacta, pese al desplante de su equipo y a la pesada carga de tiempo que guardaba bajo el portón trasero de su Hummer que cobija ese inabarcable V8, Al-Attiyah iba marcando de nuevo los mejores cronos en los parciales del jueves y acortando diferencias con sus rivales poquito a poco. Por algo se empieza... Pero, en la zona final, el motor del Hummer empezó a subir de temperatura. Uno de los radiadores se vació, y el catarí se vio obligado a detener su marcha.
El cronómetro siguió corriendo y corriendo en un incesante goteo no apto para impacientes. Finalmente, el reloj se detuvo muy cerca de los veinticuatro minutos cuando el Hummer de color verde militar alcanzó, al fin, la meta de la especial. Esa sangría de tiempo prolongó hasta más allá de los cincuenta minutos la desventaja acumulada por el catarí, que, en un mal sueño, en un amargo espejismo del desierto, vislumbró cómo los boletos que había comprado para la rifa de la victoria se iban hundiendo lentamente en las dunas blancas de Fiambalá...
Los MINI, en cabeza
Mientras, los jinetes de X-Raid, esa escuadra con la que desafió en su día a Volkswagen antes de cambiarse al bando azul, el equipo al que Nasser no quiso regresar este año, siguen cumpliendo a la perfección el encabezamiento del libro de ruta con el que han viajado al Cono Sur: ganar el Dakar.
Krzysztof Holowczyc, que había perdido el liderato tras la cuarta jornada a favor de su compañero Peterhansel, escaló al segundo puesto gracias a la pérdida de tiempo de De Villiers y a su victoria de etapa, la primera para él en este Dakar, por delante de Robby Gordon, que demostró que, además de buen compañero, también sabe ir rápido con ese Hummer que parece haber sido pintado con un rotulador naranja fosforito de los que usan los estudiantes para subrayar los apuntes de clase...
A espaldas del norteamericano entraron por la alfombra de arena blanca de Fiambalá, todos juntos en amor y compañía, como en el vídeo que presentaron antes de lanzarse a la conquista del Dakar, los MINI All4 Racing de Peterhansel -que sigue el frente de la general, como a él le gusta-, Roma, Novitskiy y dos Santos. Una piña bañada en el caldo energético de Monster que está emparedando sin piedad al estridente Hummer de Gordon, un californiano de pura cepa que, si nada lo remedia, deberá recurrir a la épica estadounidense para enfrentarse él solito a toda la armada de X-Raid. Siempre y cuando sus Majestades de Oriente, por éso de la sangre azul, no decidan regalarle esta noche a Al-Attiyah un saco de buena suerte, claro...
Clasificación General 2012 (coches) tras 5ª Etapa:
1º- Stéphane Peterhansel (MINI All4 Racing)
2º- Krzysztof Holowczyc (MINI All4 Racing) +4´18"
3º- Nani Roma (MINI All4 Racing) +10´39"
4º- Robby Gordon (Hummer H3) +13´32"
5º- Giniel De Villiers (Toyota Pickup Hilux) +21´01"
6º- Leonid Novitskiy (MINI All4 Racing) +30´51"
7º- Carlos Sousa (Haval Great Wall) +40´55"
8º- Nasser Al-Attiyah (Hummer H3) +50´47"
9º- Erik Van Loon (Mitsubishi Lancer) +53´33"
10º- Lucio Ezequiel Álvarez (Toyota Hilux Proto) +59´10"