Nadie duda de la pasión checa por los rallys. De facto, hacerlo sería lo mismo que negar el amor que sienten en Australia por el surf o en las Islas Británicas por el rugby o el fútbol. De nuevo, la lista de inscritos del Barum Rally aúpa a la cita casera de Skoda como el referente del ERC, la cita que todo el mundo desea correr desesperadamente en un certamen de lo más jugoso durante los últimos años.
Como dato, decir que nada menos que la friolera de ciento tres pilotos acudirán a un rally de lo más apetecible. Parte de los cabeza de cartel del Europeo estarán presentes en el mismo, a los que hay que sumar otros grandes volantistas noveles y veteranos. A priori, Jan Kopecky parte como el rival a batir, al ser el piloto de casa con el coche de casa, pero no podemos olvidarnos de la presencia de otros grandes pilotos de la talla del ganador en Córcega Bryan Bouffier o el veterano Roman Kresta. Si que es cierto que la falta de pilotos como Craig Breen y Freddy Loix les facilita el camino a pesar de ser tan sinuoso como lo son las carreteras de la prueba.
Entre los jóvenes, destaca la presencia del protegido de Skoda, el finlandés Esapekka Lappi, que tomará partido en la cita checa presentando sus credenciales al plantel continental tras el gran papel que está desempeñando en el APRC. Sepp Wiegand, la otra jóven promesa de los del Fabia S2000, acudirá también al Barum tras haber realizado unos test con el nuevo motor 1.6 turbo tal y como avanzaba Revista Scratch hace unas semanas.
El célebre Toshi Arai, siempre fiel a Subaru, así como de Germain Bonnefis (Renault Megane N4) partirán como unos de los rivales a batir entre los producción y R4. Además, dos nuevos Ford Fiesta R5 saldrán desde el inicio en manos de Pavel Valousek y Tomas Kolstka.
Como colofón final, otros cincuenta y ocho coches partirán entre las categorías de Históricos y Legend, destacando Giuseppe Volta con un Lancia 037 (como no podía ser de otra forma) y diversos Audi Quattro, BMW M3, Skoda Felicia Kit Car... Casi nada.
Ala, a tomar ejemplo pruebas como el Rally de Gales, que el año pasado tan sólo contó con 31 inscritos. La capacidad de organización y el tirón mediático del Barum no tienen parangón en los tiempos que corren.