Todo parecía indicar que este año veríamos a Armindo Araújo disputando el Rallye Vinho da Madeira -que este año ha perdido su puntuabilidad para el IRC- al volante de su MINI John Cooper Works WRC. Pero, finalmente, el piloto de Santo Tirso ha decidido declinar su participación en esta prueba, según ha explicado, "por una serie de factores que nada tienen que ver con la organización".
Y es que, para poder tomar la salida, Araújo debía adaptar el MINI a las especificaciones S2000, sin el kit aerodinámico que monta la versión WRC y con una brida de admisión del turbo de 30 mm -en lugar de 33 mm- algo que, según el portugués, desvirtuaría el trabajo que pudieran realizar en el coche durante ese rallye.
Así que, en lugar de correr en Madeira Araújo realizará un programa de test en tierra y asfalto para preparar los rallyes de final de temporada, donde el piloto luso espera poner fin a su mala racha -está teniendo muchos problemas técnicos y aún no ha podido sumar ningún punto-. De momento Prodrive ha dado más apoyo a Araújo colocando en su estructura al ingeniero Richard Thompson. Además, recibirá la ayuda del conocido entrenador de pilotos Rob Wilson -por cuyas manos han pasado nombres como Marcus Gronholm o Mikko Hirvonen-, y antes de su primera participación en el Rallye de Finlandia con un WRC escuchará los consejos del piloto finés Pasi Hagström. Esperemos que le sirva.