Mads Østberg se quitó el mal sabor de boca de su abandono en México dándose un baño de multitudes ante los suyos en su Noruega natal.
El piloto del equipo Qatar M-Sport se volvió a plantar ante cientos de compatriotas en la pista de esquí de Trysil, como el gran protagonista de un evento organizado por DC y las chocolatinas Snickers con un claro objetivo: que Mads batiese el récord mundial de salto de longitud con un coche de rallyes; una proeza que nadie ha logrado superar desde la Nochevieja de 2009, cuando Travis Pastrana despidió el año surcando el muelle de Long Beach a lomos de un Subaru Impreza de Red Bull con el que cubrió la escalofriante distancia de 82 metros...
Al igual que el año anterior, Østberg volvió a deslizarse sobre la nieve con su Ford Fiesta RS WRC para enfilar la rampa de lanzamiento. Y, de pronto, voló y voló cual luciérnaga por la noche noruega, como uno de esos saltadores de esquí que salen por la tele el Día de Reyes. Pero por más que lo intentó fue incapaz de acreditar en el aterrizaje la cifra necesaria para batir el récord de Pastrana...
El noruego firmó un salto de 60,48 metros, mejorando, al menos, su mejor marca personal (52 metros) establecida en 2012, y reafirmándose, por consiguiente, como el piloto que más distancia ha logrado saltar con un coche de rallyes, eso sí, sobre nieve. ¿Veremos una tercera intentona el próximo invierno?...