Los Reyes Magos han visitado a Suárez con un mes de adelanto, enviándole un regalo que llevaba aguardando desde que era niño: un boleto para subirse en un vehículo de la máxima categoría del Mundial de Rallyes.
Cohete y otros tres pilotos de la Academia -Pontus Tidemand, Brendan Reeves y John MacCrone- estuvieron probando ayer (viernes), en las proximidades del cuartel general de M-Sport, un Fiesta RS WRC pintado con los colores del equipo oficial Ford; el súmmum para cualquier chaval de su edad.
La emoción por verse al volante de un WRC del Mundial invadió a Suárez durante los casi cincuenta kilómetros que estuvo rodando con el Fiesta. El joven piloto asturiano vivió una experiencia única e inolvidable en una fría y plomiza jornada típicamente inglesa, ante la atenta mirada de su padre, que no quiso perderse la oportunidad de ver a su hijo pilotando por primera vez una montura oficial del Campeonato del Mundo.
¿Qué se siente al subirse con tan solo 22 años en una montura oficial del Mundial de Rallyes?
Ha sido increíble... ¡Una pasada! La verdad es que casi lloro al bajarme... Lo estaba pasando como nunca. Quiero darle las gracias a mis patrocinadores y a M-Sport por darme la oportunidad de vivir una experiencia con la que había soñado desde que era niño.
¿Cómo fue el test?
Estuvimos probando durante una hora sobre una pista de tierra de dos kilómetros con algunas zonas de asfalto que estaba muy, muy embarrada. Tidemand, MacCrone y Reeves también se subieron al coche. Evans no pudo probarlo al final porque estaba en Estambul en la gala de la FIA.
Al no tener contigo a Cándido Carrera, ¿a quién llevaste a tu lado en tu primera vez con un WRC?
Monté primero con Matthew Wilson, que me fue explicando un poco el funcionamiento del coche y de los botones. Después subió conmigo mi padre. Fue un momento muy emotivo. Una pasada... Ha sido la persona que nunca se ha separado de mí; no ha faltado a ninguna carrera desde que empecé a correr en kárting cuando era niño, siempre ha estado a mi lado... Él es el culpable de mi afición por este deporte, y gracias a él ahora soy piloto de rallyes. Se merecía acompañarme en esta experiencia más que nadie.
¿Qué destacarías del Fiesta WRC?
Lo que más me ha sorprendido han sido los frenos y la capacidad de tracción. El motor también va de maravilla, se nota que es un aparato. Lo que pasa es que al ser 1.6 turbo no impresiona tanto. Hasta ahora, lo mejor que había probado había sido un Mitsubishi EVO X de ARVidal. Pero está claro que esto ha superado todo lo anterior. El Fiesta WRC es, sin duda, el mejor coche que he pilotado.
¿Te ves algún día corriendo algún rallye, o incluso el Mundial al completo, en un vehículo como ese?
Es muy difícil. Pero si trabajo en la línea correcta todo es posible... Aún tengo 22 años recién cumplidos y he dado pasos muy grandes en poco tiempo y con escasos medios. Así que, ¿por qué no? Todo puede pasar...