La segunda jornada del Rallye de Francia ha amanecido con una climatología más adversa que el día anterior. La niebla ha hecho acto de presencia en algunos tramos a primera hora de la mañana. Pero, sin duda, la nota predominante ha sido la lluvia de otoño, que ha caído con insistencia sobre las carreteras de la Alsacia, dibujando sobre el asfalto una capa de agua y humedad que ha resuelto rápidamente las controversias provocadas en la primera jornada por las diversas estrategias de neumáticos. Al contrario que el día anterior, hoy (sábado) el panorama no dejaba lugar a la duda: todos con blandos.
A pesar de que las condiciones de los tramos hayan cambiado ostensiblemente respecto al segundo bucle de ayer (viernes), en el que impuso su talento -y su monta de neumáticos duros, contraria a la de Citroën y Volkswagen-, sobre un terreno que fue secando en el transcurso la tarde, Thierry Neuville también ha sabido contener a sus rivales y mantenerse líder con el piso húmedo.
El joven piloto del equipo Qatar M-Sport ha incrementado a 13" su ventaja respecto al segundo clasificado, rol que ejerce en estos momentos Jari-Matti Latvala. El piloto finlandés ha seguido rodando deprisa en mojado y le ha arrebatado la segunda posición a Sordo, que se encuentra en estos momentos a tan solo 1"1 del piloto de Volkswagen, aunque sutd style= desventaja respecto al líder se cifra ya en 14"2.
El piloto español mantiene en estos momentos 5"6 de renta respecto a su jefe de filas, Sébastien Loeb. El piloto alsaciano ha hecho un trompo en la segunda especial del día que le ha obligado a ceder la cuarta plaza a su tocayo Ogier. Una vez superada la resaca y la emoción por su coronación del pasado jueves, el nuevo Campeón del Mundo se ha reencontrado consigo mismo esta mañana y ha comenzado la etapa pletórico, anotándose el mejor tiempo en los dos primeros tramos del día y desbancando de la cuarta plaza a 'Seb'. Pero, en la siguiente especial, su tocayo ha marcado un tiempazo y le ha vuelto a relegar al quinto puesto por una diferencia de 3"6.
Vamos que, tal y como pinta la cosa, aunque no se estén jugando la victoria de tú a tú como vaticinaban todas las profecías previas al rallye, esta tarde vamos a ver guerra, y mucha, no solo en la parte alta de la tabla, sino, asimismo, entre los dos gallitos de la France...