El equipo Vallejo Racing afrontaba el Rallye Cantabria-Infinita con optimismo por las mejoras llegadas desde Italia y el estreno de una nueva suspensión, aunque con algo de incertidumbre al tratarse de la primera experiencia con el Lotus Exige GT sobre el asfalto del Norte. En los primeros compases, con la lluvia arreciando de lo lindo, Sergio se colocaba quinto a la llegada al primera parque de trabajo por delante de Fuster. Pero en el siguiente bucle las condiciones mejoraron, el gallego ya iba con más confianza y en dos tramos se consolidó en tercera posición a espaldas de los S2000 de Hevia y Pons.
Por la tarde los hermanos de Meira acertaron con las gomas calzando mixtas, se encontraron con confianza, y salieron al attack -como el nombre de la bebida energética que sacarán al mercado dentro de poco- y marcaron dos scratch consecutivos, los primeros con el Lotus Exige GT. El lucense se estaba encontrando cada vez más cómodo con el comportamiento del coche pese a las condiciones del asfalto, y en el último tramo volvió a marcar el mejor tiempo como broche final a una notable actuación que tuvo como recompensa el segundo puesto del podio tras el abandono de Hevia. El Lotus empieza a funcionar, Vallejo lo tiene cada vez más por la mano, y ahora vienen los rallyes de casa... El 'Lobo' vuelve a aullar.