La próxima semana veremos discurrir por primera vez sobre los tramos de la sierra norte de Madrid al Porsche de Miguel Fuster. El piloto alicantino se reencontrará con el gélido asfalto de Canencia, La Cabrera o Madarquillos después de más de una década sin pisar las carreteras madrileñas. Sin embargo, el 911 GT3 con el que saldrá Fuster el viernes que viene desde el Circuito del Jarama no será el mismo que coronó como Campeón las dos últimas temporadas...
Las dificultades logísticas que entraña alternar el Nacional con un certamen insular como el Regional Canario, y, para más inri, la proximidad de fechas -menos de una semana de intervalo- entre el Rallye Comunidad de Madrid y el Isla de Lanzarote (la gran final del título autonómico de Canarias, entre Fuster y el 'Copi' Capdevila), ha obligado al alicantino a alquilar otro Porsche para poder correr en los tramos madrileños, puesto que el suyo permanece en el archipiélago, bajo la custodia del equipo Auto-Laca, desde que fue transportado a las islas con motivo del Rallye de Tenerife.
Entre los diferentes Porsche disponibles en el territorio español, Fuster ha decidido arrendar la unidad del Campeón Gallego de 2011, Iván Ares; un 911 GT3, procedente, en su día, de los circuitos británicos, que lleva corriendo rallyes hace justamente ahora dos temporadas.
Ese deportivo, residente en tierras coruñesas, será el vehículo con el que Fuster se reencuentre la próxima semana con la serranía norte de Madrid, su fauna y flora, por donde transitó por última vez hace más de diez años, cuando todavía no había ganado, siquiera, su primer entorchado nacional.