Corría el año 2010, cuando Alberto Meira decidía dar punto y final a su etapa con el Evo IX. Su debut con el último modelo de la saga Evo no pudo haber sido mejor, venciendo en el Rallye Comarca da Ulloa. Triunfo que sirvió de antesala a una temporada en la que el ‘Evo amarillo’ dominó en los tramos gallegos, coronándose a final de año campeón gallego.
El paso del tiempo siguió trayendo a las especiales cronometradas vehículos más modernos y por supuesto, más rápidos. Por este motivo, RMC y el piloto gallego proponían a las Federaciones la homologación de una variante todavía más competitiva, apellidada R4 y que acoplaba numerosas mejoras mecánicas con respecto al anterior modelo. Los frenos, el peso y la caja secuencial son sus principales mejoras.
El de Meira fue el primero de muchos, que poco a poco fueron conquistando los rallyes de toda la Península. Sin ir más allá, el pasado año Cristian García conquistó el campeonato de España de rallyes de asfalto con este modelo–aunque acoplando ciertas mejoras mecánicas con respecto a la unidad que posé Meira-. Con la llegada de los R5, los R4 están en peligro de extinción.
Así pues, el equipo gallego subcampeón de España en 2013, sigue insistiendo con la venta del Evo X. Creen que el futuro de los rallyes, al menos en nuestro país, podría pasar por los novedosos N5. Sin el presupuesto necesario para acceder a un R5 –más competitivo, aunque también más costoso- la categoría importada de Argentina podría trazar el futuro de uno de los equipos más conocidos de la comunidad gallega.