En homenaje al Gran Premio de Mónaco, Renault va a fabricar una versión exclusiva de su Megane RS limitada a tan solo 50 unidades numeradas para todo el mundo. Caracterizado por un exterior con detalles especiales y un interior más lujoso de lo habitual, este modelo busca contentar a quién busca la deportividad que caracteriza a los productos de Renault Sport, pero no quiere renunciar a un punto de comodidad y elegancia.
Empezando por el exterior, el Mónaco Grand Prix se distinguirá por su color exclusivo blanco nacarado, con toques en color negro piano en carcasas de retrovisores así como algunas partes de paragolpes y difusor. Las llantas de aleación siguen siendo las mismas que montan el resto de Megane RS en 19” y, en su interior, albergan unas pinzas de freno firmadas por Brembo y pintadas de color rojo. Para acabar de completar el conjunto el modelo cuenta con faros de xenón y techo panorámico, que además de contribuir acertadamente a la estética con la combinación de colores negros y blancos, baña de luz el interior.
Un interior que recibe a los ocupantes en agradables asientos deportivos de cuero que cuentan con regulaciones eléctricas y calefacción. Además incorpora un sistema integrado de navegación y diferentes detalles en color blanco a juego con el exterior.
Para impulsarlo han preferido dejarse de complicaciones y montar el mismo motor de 2.0 litros que impulsa al resto de Megane RS, que con sus 250 CV y 340 Nm de par ya es capaz de conseguir unas prestaciones considerables.
Puede que esta versión Mónaco Grand Prix Limited Edition no aporte grandes diferencias respecto a un Megane RS convencional, pero el hecho de tener un vehículo del que solo se van a fabricar 50 unidades, que además cuenta con una buena dotación de serie, seguro que los hace desaparecer antes incluso de que lleguen a algún concesionario.