Los altos precios de los carburantes a día de hoy podrían hacernos pensar que la necesidad de aunar los términos diesel y deportivo son cosas del presente, pero lo cierto es que Volkswagen lleva utilizando esta fórmula desde 1982 con sus Golf GTD. Con la última generación del compacto, llega también una nueva versión de este GTI diesel.
Su principal diferencia con el compacto deportivo por excelencia está en el motor, que aquí es de gasóleo. El 2.0 TDI de cuatro cilindros se presenta con 184 CV entre 3.500 y 4.000 revoluciones, con un par de 380 Nm disponible entre las 1.750 y 3.250 revoluciones. De serie se asocia a un cambio manual de 6 velocidades, aunque siempre puede optarse por el automático DSG de doble embrague con el mismo número de relaciones.
Aunque siempre por debajo del GTI, las prestaciones son buenas con una velocidad punta de 230 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,5 segundos. Es algo más lento pero también más parco en consumo, con una media de 4,2 l/100 km (hablando siempre del manual).
Su aspecto se acerca en esta generación más que nunca al del GTI, luciendo los mismos paragolpes y el mismo interior con el característico tapizado de los asientos. Cambian las llantas de 17 pulgadas, las salidas de escape que aquí se quedan en una doble al lado izquierdo y, la línea roja que recorre su parrilla y se introduce en los faros, que ahora es gris.
El coche será presentado en el Salón de Ginebra y comenzará su distribución en Junio, a un precio que al menos en el mercado alemán será de 29.350 euros.