Tras 10 años en el mercado, Bugatti ha conseguido por fin fabricar la unidad 450 del Veyron, la última de la tirada prevista. Desde hace unos años prácticamente cada Veyron fabricado lo hacía en forma de edición especial, y el último de ellos no iba a ser menos.
Bautizado con el nombre de La Finale, el Veyron con el número de chasis #450 rinde cierto homenaje al #001, pintado con los colores de aquella primera unidad. El rojo y el negro vuelven a ser protagonistas, pero se invierten en los paneles y se utiliza un tono de rojo mucho más intenso.
La Finale sigue además la tónica marcada por muchos otros Veyron desde hace tiempo, luciendo sus paneles de carrocería en fibra de carbono vista pintada. Unas llantas exclusivas a las que también llega el baño de color, toberas del motor, logotipo trasero y marco de la parrilla pintados en negro, además del nombre del modelo en el paragolpes delantero y bajo el alerón, son otros de los detalles de esta unidad única.
En el interior el rojo intenso vuelve a recubrir buena parte de elementos, pero no tantos como el beige, color que tapizaba por completo la primera unidad. Una vez más, pinceladas como la inscripción ‘La Finale’ de los reposacabezas y el emblemático elefante bailando de la tapa del compartimento entre los asientos, con el número de la unidad ‘450/450’, nos recuerdan la relevancia del coche en el que estamos sentados.
Por cierto, el mítico elefante está fabricado en bronce y también se plasma sobre la tapa del depósito de combustible y en el centro de las llantas.
Como los últimos Veyron que han salido de la fábrica, La Finale es un Grand Sport Vitesse, la versión descapotable en la que el motor W16 de 8.0 litros con 4 turbocompresores alcanza los 1.200 CV de potencia y los 1.500 Nm de par. Suficientes para que a través de su caja de cambios de doble embrague y su sistema de tracción total, este Veyron acelere hasta 100 km/h en 2,6 segundos y alcance una velocidad máxima de 375 km/h (que sin el limitador sería de 410 km/h).
De entre la multitud de ediciones especiales que se han hecho del Veyron, La Finale será sin duda una de las más cotizadas con el tiempo, y un coleccionista de Oriente Medio se ha apresurado para hacerse con ella.
Terminan así 10 años de comercialización de uno de los mejores automóviles de todos los tiempos. Su sustituto, en el que Bugatti dice estar ya trabajando, tiene el listón muy alto.