Luis Monzón y Joan Carchat han renovado el armario para esta primavera y, ni cortos ni perezosos, a pesar de lo intempestivo del clima, se han subido a lucir sus nuevas adquisiciones a las resbaladizas pasarelas de asfalto de la 'tierruca'.
El piloto grancanario y el joven andorrano han compartido test esta mañana en la localidad cántabra de Reocín, donde cada uno de ellos ha estado probando las nuevas y flamantes monturas que estrenarán el sábado a mediodía en los tramos del Rallye Santander Cantabria.
En el caso de Carchat, esta era su segunda toma de contacto con el Mégane RS N4 de Renault España, puesto que ya había tenido oportunidad de subirse al vehículo francés el pasado sábado, en la localidad gallega de Boiro, inmediatamente antes de encaminarse a Madrid para presentar la decoración oficial del coche.
En cambio, para Monzón esta ha sido la primera vez que ha podido catar el nuevo e imponente MINI John Cooper Works WRC que ha adquirido recientemente a Prodrive; un vehículo análogo al que estuvo pilotando Dani Sordo en el Mundial durante el pasado año. De hecho, el piloto de Puente San Miguel -localidad muy próxima a Reocín- se ha personado en el test para seguir las evoluciones de Monzón y asesorarlo en temas de reglajes y puesta a punto.
A pesar de inscribirse dentro de otra categoría, la nueva unidad del piloto canario, más allá del alerón y el volante-motor, es muy parecida a la versión RRC del mismo modelo con la que se adjudicó la victoria del apartado Nacional en el Rallye Islas Canarias; sobre todo teniendo en cuenta que los WRC 1.6 turbo admitidos este año por la RFEdA deben montar una brida de admisión del turbo de 31mm de diámetro (en lugar de 33mm, como sucede en el Mundial) que difiere, por tanto, en tan solo 1mm de la que exige el reglamento FIA para los denominados Regional Rally Cars.