Cuando el segmento de los compactos se había convertido en el claro dominador del mercado en Europa, y tener un buen compacto significaba la puerta al éxito, llegó Nissan y lo puso toda patas arriba. Prescindiendo abiertamente de un compacto en su gama, lo arriesgó todo por un concepto que mezclaba lo mejor de cada segmento, y arrasó con el Qashqai.
Ahora que todas las marcas se afanan en conseguir su anti-Qashqai, Nissan ha decidido que ha llegado la hora de volver al segmento de los compactos propiamente dicho. Para ello van a realizar una inversión de 155 millones de euros, con lo que esperan conseguir un digno rival para el enfrentarse al rey de la categoría, el Volkswagen Golf.
Basado en el concept Invitation el nuevo coche será producido en su factoría inglesa de Sunderland, a razón de unas 80.000 unidades al año según sus estimaciones. 2014 es la fecha prevista para el lanzamiento, así que ya se pueden ir preparando el resto de rivales, que Nissan vuelve con sangre nueva.
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